Miedo y tristeza

marzo 3, 2009

Existe una cosa que me provoca más miedo que la inseguridad que vivimos actualmente.

Tengo miedo del deterioro, del deterioro en la salud, en el cuerpo, en las facultades.

He visto como el perro fuerte que teníamos es ahora sólo un ser que se mueve con dificultad, que casi todo le hace daño.

Me da tristeza saber que nunca lo dejamos salir, que nunca tuvo una novia, que por lo tanto no tuvo descendencia.

Me da miedo y tristeza saber que ese es el camino natural a seguir.

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Con todos menos conmigo

febrero 5, 2009

Eso le dice Natalia a las enfermedades, ya que ha sido la que se ha salvado de la mala racha de salud que hemos tenido.

Todo comenzó conmigo el sábado, el ir al cine y chutarme un hot-dog + palomitas + megasoda hizo que al siguiente día (domingo de súper bowl) me la pasara tirado todo el día, vi el juego en cama mientras todos se divertían comiendo y bebiendo hasta la saciedad.

Ayer Enrique le hablo a su mamá postiza (mi mamá) para que fuera por él a la escuela, tuvo malestar estomacal con todo lo que eso implica, hoy no fue a la escuela, por fin estaba tratando de ponerse al día en la escuela y bueno la enfermedad coopero para que no se diera.

La flaca, por haberse levantado temprano hoy se enfermo, trae un dolor de cabeza que no aguanta y se siente desmayar y todo por haberse levantado temprano que es algo que tiene prohibido por su pecado capital favorito (pereza)

En cambio la famosa Natalia, tan fresca como si no pasara nada y a pesar de que hace día mencionaba dolor estomacal, este le hizo lo que el aire a Juárez o sea nada de nada, claro que tomando como excusa que su hermano no va a la escuela y que están en casa de su abuela materna además de que su madre (la flaca) fomenta su irresponsabilidad, pues tampoco fue al colegio.

Muy mal por ella, por su mamá, yo soy inocente porque a mi me dijeron que sí iría a la escuela pero cuando la flaca llego en la mañana a la casa, le pregunte por Natalia y sonriente me dijo “la deje con mamá” o sea TACHA GORDA.

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Sí, soy feo y qué???

octubre 1, 2007

Bueno aunque de chavito mi mamá, mis tías y mis abuelas decían que estaba bien chulo, ahora nada más me lo dice mi mamá, más que suficiente para mi.

Mi esposa dice que estoy feo, pero pues ni modo, qué le hago, así me ha tratado la vida, pero soy como el oso entre más feo más hermoso.

Y si no creen, pregúntenle a Laura LION.

Y en un arranque de despecho digo, el que no es feo es puñal!!!, ¿verdad Alejandro Fernández?


Bodas

mayo 3, 2007

De los eventos que más me causa aversión ir, son aquellos en donde debo tolerar una masiva visión de hipocresía y falsa simpatía. Y no hay mejor ejemplo de ello que una boda (o un funeral, en ciertos casos)de alguien de la familia. Adentrémonos a los hechos:

1) En una boda, la gente lleva lo que en la nebulosa que tienen como mente creen que es elegante y les hace ver bien. No obstante, ya puedes aventurarte a predecir qué encontrarás entre los invitados: no falta el pendejo novedoso que quiso ir con un traje blanco, incluso siendo prieto. O el par de viejas que llevan el mismo vestido (A veces son hermanas, o madre e hija). Uno debe resignarse e ir con la mejor apariencia posible, sin evitar preguntarse por qué rayos ponerse ropa incómoda fuera del horario de trabajo para ir a un evento en el que no quisieras estar.

2) Otro personaje que regularmente hace su aparición es El(La) Bailador(a). Cree que por su gusto de plebeyo poco fino de bailar música que es una %&%#(/&, ya todos quedamos obligados a hacer lo mismo. Generalmente puedes dedicarle una mirada cuando esté en la pista de baile y divertirte ante el hecho de que su ridículo incluso está siendo grabado para la posteridad. El único inconveniente es cuando el adefesio se aproxima a ti y te jalonea, aún sabiendo que detestas el baile casi tanto como a él.

3) El pleitecito de pareja. Ya sea que seas tú quien termina peleando con tu acompañante justo en la fiesta, o que sean terceras personas quienes lo hagan, es sumamente incómodo. Aparte del hecho de aguantar desconsideraciones de alguien más, terminas perdiendo tu justo derecho de ser el único con cara larga en el evento. En éstos días, ya ni el amargado puede conservar su identidad como tal sin que venga un copycat a querérsela robar.

4) El(La) Simpatías. Dioses… cómo he puesto a prueba mi paciencia con éstos especímenes en particular. Éste se la pasa haciendo bromas como si lo hubieran contratado para hacerlo. Lo cual estaría perfecto, si dichas bromas tuvieran algo de gracia. Normalmente sus ‘ocurrencias’ no harían reír ni a una hiena.

5) El(La) Metiche. Generalmente son señoras ya de mayor edad. Como ya no pueden ni mantener una conversación con el cadáver animado que tienen por marido, se aproximan a uno cuando más relajado está en su asiento. De ahí, la conversación es más o menos como ésto:

– ¡¡Mijito Chuyito!!
– Eh… ¡Hola! Qué tal…
– ¿Y tú no estás bailando?
(Fíjese que sí, sólo que ahorita estoy proyectando mi cuerpo astral y él está bailando por mí) No, yo no, no me gusta.
– Oye, (a mi hermano) ¿y por qué vienes solo? ¿Ya no andas con aquella muchachita? ¿Cómo se llamaba…?

Si no se acuerda ni de nombres, ¿QUÉ CARAJOS le importa con quién anda o no? Ni hablar. Por fortuna, no es seguido que tenga que acudir a una boda. De hecho, hay una invitación en éstos momentos, pues se casa en unos días una de mis tantas primos con quienes hablo una vez cada 3 o 4 años, o cuando se atraviesa el deceso de alguien. No me llama la atención ir a ver gente que normalmente no se ocupa de saber de mí, y quienes a su vez no ocupan ni segundos de mi pensamiento. Gracias, pero no gracias. No sé a cual fue la última boda que fui, ni tampoco me quiero acordar, pero a esta que me invitaron no voy y se acabo.


De sueños y amigos

marzo 30, 2007

Tengo un sueño, como diría Malcom X, ¿cual es?, el que ganen mis Rayados mañana desde hoy empiezo a apoyarlos con mi vestimenta, contra todas las adversidades que tenía hoy traigo una de mis playeras (la tipo polo) de Rayados y digo adversidades por lo siguiente, el domingo pasado me la puse y también le dije a mi esposita que la necesitaba lista para este viernes, así como la otra para mañana, ese día me dijo que sí, pero (él que nunca falta) esa noche me puse a jugar con Natalia y me quite la playera y la niña la puso en su carrito de supermercado y anduvimos jugando, por descuido mío la playera se quedo todos los día en el carrito, el miércoles Mague me dijo que ella no iba a lavar la playera si seguía allí o sea que me la llevara a la ropa sucia, cosa que no sucedió.

Que padre es tener amigos, ayer me junte con Tito después de mucho tiempo de no reunirnos (en su casa) y también estaba el sarcástico Isaías Garza y el nuevo (Robert), cuando te la pasas bien con lo amigos el tiempo se va volando, así que entre platica y platica nos dieron la 1.20 a pesar de que Tito nos insistía en que continuáramos con la lectura de libros como decía el finado Paco Stanley, tuvimos que retirarnos, ya en el regreso veníamos hablando sobre el partido de este sábado y que me acuerdo que mi playera estaba en el carrito, claro que Mague no me la iba a lavar por 2 motivos, el primero que la playera seguía en el carrito y la segunda por haberme ido con mis amigos.

Al llegar a la casa lo primero que hice fue sacar la playera del carrito y llevármela al baño, dije mato 2 pájaros de una pedrada, me baño y lavo mi playera, así que también cargue el shampoo para ropa oscura y a la regadera, lave la playera me bañe y hasta me rasure por aquello de que esta mañana me ganara la flojera, después salí a tender la playera y me fui a acostar.

Como no tenía sueño me puse cambiarle a la televisión y que encuentro la película Don Juan DeMarco, el hombre que se creía el mejor amante del mundo y así lo era porque él lo creía el creía en si mismo y también hizo creer al Dr en este caso Marlon Brando (alguien sabe si fue la última película de Marlon?) que el amor siempre está solo es de avivarlo.

Está mañana me levante temprano, fui por la playera la metí en la secadora y a pesar de que ahorre mucho tiempo, Yeyo mi amigo que me da rai al trabajo paso antes de lo pensado y no estaba listo, así como tampoco lo estaba mi playera y me la puse algo “fresca”, Yeyo me espero y nos fuimos a los taquitos.

Lero – lero, Lero – lero, si traigo la playera.